Buenos días a todos los seguidores del blog. Quiero contarles brevemente cómo hago los vídeos. Primero elijo los temas, y eso requiere tiempo, porque deben interesarles a ustedes y motivarme a mí. Luego, paso horas preparándolos: leo, reflexiono, me documento y elaboro varios esquemas hasta dar con uno que me convenza. Después grabo con José Luis, normalmente cuatro vídeos por sesión, que vamos publicando con regularidad. Hoy quiero hablarles sobre la elección inconsciente de pareja. Muchas rupturas actuales tienen que ver con que no elegimos a nuestra pareja por criterios objetivos como su madurez, capacidad de amar o estabilidad, sino proyectando inconscientemente partes de nosotros mismos. En realidad, muchas veces nos enamoramos de nuestra propia necesidad, de nuestra herida, de nuestra imagen proyectada en el otro. Es un amor narcisista.
Esto hace que la relación no resista las pruebas del tiempo ni las dificultades reales. Con el paso del tiempo, ese amor proyectado se derrite como la nieve y queda la realidad. Entonces, si uno va madurando y reconoce ese error, puede preguntarse si aún es posible transformar ese vínculo y construir una relación consciente y sólida. A veces se puede; otras veces hay que aceptar que esa relación no tiene futuro porque no hay verdadero amor de pareja, y sin amor no hay pareja.
Para evitar estos errores, necesitamos combinar el conocimiento profundo de nuestro mundo interior con una lectura objetiva del mundo externo. Es necesario darse tiempo, observar, no apresurarse, y tomar decisiones con calma. Yo mismo, cuando detecto algo inquietante en alguien que estoy conociendo, me doy tiempo para observar y decidir qué tipo de vínculo puedo tener con esa persona.
En resumen, debemos aprender a leer nuestro inconsciente, pero también mirar con objetividad la realidad. Solo así podemos construir relaciones sanas y auténticas.